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"El que esté libre de herrores ortográficos que tire la primera palavra bien escrita"
Brutus







lunes, 19 de julio de 2010

Buena señal. Mejor: imposible.


La caída de la ANR no se logrará con una sola paliza electoral. Es un partido político que supo manejarse entre las mieles del poder dictatorial y de las ciénagas repletas de criminales y corruptos que lo rodeaban y le daban sustento a ese poder que, por el terror desplegado, sumió a todo un pueblo en una apatía que no significó nunca cobardía. De todas las arbitrariedades, hasta el asesinato, que lo definían, sobresalió el antipatriotismo más vil que ha conocido este país heroico que había sobrevivido toda vicisitud y hasta el genocidio gracias a sus héroes que lucharon hasta morir aún cuándo veían la derrota inexorable. En este punto vale recordar lo que gritaban, con toda la verdad que cabe en un corazón, los verdaderos patriotas "Vencer o Morir".
Más, este partido, que administró grosera y corruptamente nuestro país por décadas, no se dará por vencido de manera "amable". Ni habiendo perdido esa "batalla" que los dejó mudos por meses. De ninguna manera.
Hace poco tiempo desbordaban de una imbatibilidad electoral que les reventó en los rostros de sorpresa y espanto: era posible derrotarlos. No eran ya inmortales con esa polca vibrante ni con esa marea de oloretes con pañoletas rojas atados al cuello y ya ni siquiera con su "héroe" máximo... (Tembelo Stroessner) camino a convertirse en polvo.
Ahora bien, toda "caída" conlleva un proceso que, o lo "levanta" o lo arrastra, de manera pacífica aunque no excenta de nerviosismo y paroxismo, hacia un lugar que ya habitan y que, en esta patria de palabras lacónicas y fulminantes, se ha dado en llamar "llanura".
Las internas llevadas a cabo por la ANR demuestran (no vale la excusa del "mal tiempo", por respeto a todo un país) que ha quedado huérfano de ese electorado cautivo, sometido a sinnúmero de amenazas o siendo comprados a conciencia sucia, funcionarios públicos aliviados de no ser más los "cabeza de turco" que eran arreados bajo la amenaza de despidos y tantas otras maneras de sometimiento... se han ido al carajo.
Estas internas ha resultado en otra "batalla perdida" que, sumadas a otras: descreimiento y rechazo de la ciudadanía a la Corte Suprema de Justicia, al Parlamento que es tildado, mínimamente, de vergonzoso y con ínfulas (llevadas a cabo) de "vendettas políticas" o lo que dejan entrever con bastante claridad desde ese cargo de "representantes del pueblo" que se resume en lo siguiente: "Primero el partido, último el país", además de la impunidad y de la conspiración alevosa de, por ejemplo, ¿hace falta citarlos?.
Las viejas falacias no las dan por acabadas. Persisten con sus discursos triunfalistas o con la consigna de la "unidad granítica del partido".
Buena señal. Mejor: imposible.

Nueva bandera de la anr



Nació colorada, casi roja, pero la sangre de nuestros héroes merecían respeto. Más de una centuria pasó y esa bandera se tiñó de sangre inocente y expulsó del país a miles de sus hijos, mejores o no, pero que amaban, con igual pasión y lucidez: la libertad.
En este tiempo luce así: cabeza abajo, con el verde de la llanura, los puntos negros de sus crímenes, las degradaciones del color colorado que señala que ni ellos mismos se conocían; los tonos azules: el aporte liberal. Uno de ellos, es obra de Jaeggli y Laíno.
El blanco solitario en la bandera, pues, ¿quién más? Blanca Ovelar.
Y cuánto más falta...

lunes, 7 de junio de 2010

Al carajo con las “listas sábanas”



¿Qué hacer ante la no eliminación de las “listas sábanas”? ¿Cómo vencer lo que representan esas listas para un país con parlamentarios y concejales municipales y concejales departamentales como los que tenemos? ¿Volveremos a votar a candidatos elegidos a “dedo” o a aquellos que compran un lugar en esas listas? Está en manos de los parlamentarios hacer lo correcto y no lo harán. Ya no lo hicieron y le dieron largas a ese tema que, lo saben perfectamente, le interesa a la ciudadanía.
Entonces, ¿seguir con más de lo mismo? ¿Dejar que, en la mayoría de los casos, los corruptos y bandidos estén en primera fila para que se los “elija?
¿Qué puede hacer el ciudadano común y corriente para que sus “representantes” actúen de acuerdo a sus expectativas? ¿Dejarlo en el oparei? ¿Dejar que continúen burlándose de la mayoría que ya dio una muestra de que espera cambios?
En las elecciones municipales que vienen figurarán como primeros en las listas a concejales aquellos que “aportaron” más fondos (la mayoría de los casos) y unos pocos (generalmente en partidos pequeños) que figuran por decisión de los que acompañan a esos candidatos.
¿No votar es una opción…última?
Espero algo más de este pueblo que puede ser cualquier cosa menos cobarde.

viernes, 14 de mayo de 2010

De cuando el ¡Cháke! pasó a ser llamado "Juicio Político"


Había una vez... una palabra que, nombrada o insinuada, ponía en jaque a toda una sociedad. Era una palabra poderosa utilizada por los que ostentaban el poder. Significaba, entre otras muchas cosas, que los aludidos por esa palabra iban a vérselas con la "autoridad". Era, también, una palabra que sonaba a represalia, a advertencia, a amenaza.
Dicha palabra es el folkórico ¡Cháke!
Dicha palabra tuvo su tiempo de logros espectaculares: dejaba en vilo a todo un pueblo. Durante el tiempo en que era llevada a la práctica, dejaba tras de sí secuestros, torturas y asesinatos. Esto es, basaba su eficiencia en el crimen, en el terror del terrorismo de Estado.
Exportado al Brasil el viejo autoritario, esa palabra perdió algo de lo oscuro y trágico que fue.
En pocos años, ya en un tiempo en que, definitivamente, los peligros de gobiernos militares fueron al basurero de la historia reciente, se buscó utilizar esa palabra para dar "vida" a un proyecto autoritario y fascista con discursos tales como: "se alinearán como velas" o la frase cumplida "se derramarán ríos de sangre". Lanzada esa palabra en busca de nuevos comienzos, encontró esta su muerte en manos de aquellos a quienes había sometido por décadas. La fecha de esa muerte: en los aciagos e imborrables días del "Marzo Paraguayo".
En este tiempo, a más de diez años de esa victoria ciudadana, ciertos "políticos" buscan revivirla por una cuestión simple: no aceptan cierta regla democrática que señala la alternancia del poder.
Se utiliza, dicha palabra, con otro nombre: "Juicio Político".
¿Retornar a un estado de cosas de la mano de quienes representan la miseria del pueblo o devolverles esa palabra en mayúsculas?

martes, 11 de mayo de 2010

Siguen soñando un sueño a base de pasto

Las declaraciones del Presidente de la Cámara de Senadores, Carrizosa, corresponden a una postura que ya no nos es extraña. Digo "declaraciones" sin dar días ni fechas: son todas parecidas y persiguen un mismo fin que, suena existencialista, no lo quieren alcanzar. El pedido de "juicio político número no sé cuántos" ya ha demostrado su puerilidad y desubicación en el proceso que vive el país. El cháke contínuo, la persecución a referentes cercanos al ejecutivo y la campaña de que ciertos criminales (EPP) responden al ejecutivo son meras tretas de los que perdieron el poder y los privilegios de servirse del Estado en provecho propio. Las mafias, que se crearon y fortalecieron durante las décadas de hegemonía de la ANR, no esperaban el desenlace acontecido el 20 de abril de 2008. Algunos previsores, quizá lo entrevieron pero no por ello son restas en toda esa campaña que lanzaron para desprestigiar a un Ejecutivo que, luego de asumir la presidencia, tuvo que enfrentar docenas de denuncias con un solo fin: "por favor que termine esta pesadilla color verde pasto". Lo que tiene que entender y asumir (y estudiar) el poder Legislativo son sus alcances y atributos: no puede lanzarse contra otro Poder del Estado esperando que dicho poder se le someta sin más ni más. La campaña contra el Ejecutivo tiene sustento nostálgico: no tienen atesorados recuerdos en la llanura. Para mí,sufren por que así lo desean. Lo verde no hace daño.