He recibido el siguiente escrito a través de mi correo y lo he leído porque me resultó antojadizo el título. A días de recibirlo descubrí, casi sin quererlo, quién es el autor del mismo leyendo la edición del periódico abc_ijapu (eso de abc_ijapu ya es cuasi una "Causa Nacional") del martes 4 de este mes, en la página 9. El tal José Luis, periodista y catedrático universitario, realizaba una huelga de hambre para pedir que nuestro país se arme para defender nuestra soberanía ante la "amenaza de dictaduras de inspiración totalitaria de Evo Morales, los hermanos Castro y de Hugo Chávez" (sic). Afirmaba esto con el convencimiento de que el presidente Fernando Lugo favorecía la ejecución de los planes de "mercenarios extranjeros, incluyendo a sicarios del crimen organizado y a los narcoterroristas fundamentalistas" (sic) y sugería hacerle un juicio político al presidente por esos "hechos". Generalmente, entran en la categoría de "pichados" los que piden el "juicio político" al presidente Lugo por...cualquier motivo, sea este un simple estornudo o que es un "aliado del presidente de Irán", vía Hugo Chávez.
Es mi opinión de que esta persona, José Luis Simón, ya de avanzada edad, está confundido. Utilizo esa palabra para no decir por él que es un despistado. Confundido porque las "amenazas" que ve no existen en la realidad y que el temor, casi mítico, hacia el comunismo (y todo lo que esa palabra tiene de significancia para alguien que ha crecido bajo una dictadura que se basaba en su "lucha contra el comunismo" para cometer crímenes de lesa humanidad) le hace ver, dicho comunismo, hasta en las sombras de los árboles.
Con respecto a la nota que escribió esta persona podrán encontrar más de una sorpresa. Más de una locura y, en algunos casos, hasta motivos para una risa. Esta persona habla en contra de "fundamentalismos" siendo él mismo uno de ellos.
Por considerarla de interés, reproduzco ese material en su totalidad. Las palabras en cursiva y negrita, según mi punto de vista, resaltan lo desopilante, la mentira, las falacias o las conjeturas que, repito, solo una mente confundida puede haberlas escrita.
II Aniversario del “20 A” de 2008
LOS NUEVOS TRAIDORES A LA PATRIA
Escribe José Luis Simón G.
(NOTA: Para un corto Copete o entradilla: debe ir al inicio, debajo del título y la firma, pero separado del texto del artículo, en negrita, para diferenciar sus escasas líneas del resto del material periodístico):
Los paraguayos, ¿tenemos algo que celebrar en el segundo aniversario del “20 A”? Quien esto “perpetra”, cree que sí, que hay mejoras en la ciudadanía, con independencia del desgobierno actual. En las líneas de abajo se reflexiona en voz muy alta acerca de la crisis (¿terminal?) que hoy vive el Paraguay. Esto último es el resultado de Lugo y de sus caviarnícolas o nacidos de la voraz e intolerante mezcla de nuevos ricos palaciegos, deglutidores de caviar, con los cavernícolas del presente. Pero el error histórico es de quienes catapultaron a Lugo a la presidencia, los oficialistas de entonces y, en la vereda de enfrente, sobre todo los liberales ávidos de ser gobierno de nuevo, aun al precio de haberse subordinado a un oportunista, amoral e irresponsable de toda su vida.
(Asunción, 18 de abril de 2010) - Se valora, por sobre todo, del 20 de abril de 2008, la manifiesta persistencia de la elevada participación ciudadana en sucesivas elecciones nacionales. Nuestro pueblo, dos años atrás, masiva y pacíficamente volvió a concurrir a las urnas, en las elecciones más libres y limpias de la historia nacional, pese al antidemocrático sistema electoral de “listas sábanas” y de cocientes electorales, que hasta ahora no ha sido cambiado.
Entonces la mayor parte del electorado nacional creyó que había votado por el cambio en libertad. Hoy, ese pueblo que diera el sí a la careta maquillada de capacidad y probidad del candidato-obispo Fernando Armindo Lugo Méndez, al frente de un conglomerado inestable de prebendarios hambrientos en llegar al Palacio de López, no puede sino estar triste y decepcionado de su propio error. Al menos nuestro pueblo ya se dio cuenta de ello.
Pero aún falta la autocrítica, serena, sobre todo la de los “geniales estrategas” del triunfo electoral de Lugo. Esto representa una gran derrota para quienes, desde décadas atrás, luchamos por la supervivencia de la República del Paraguay. Para ello debemos establecer, de una vez por todas, las bases que nos permitan erigir (y hacerlo funcionar) un Estado de Derecho democrático, entendiendo por tal el espacio jurídico-político de la ciudadanía, que exige una economía de mercado, igualación tendencial de las oportunidades, defensa de la soberanía nacional, seguridad jurídica, prosperidad y calidad de vida, etc.
Sin duda alguna, agravan los efectos de ese nefasto “20 A”, el que la responsabilidad compartida por el electorado no es asumida plenamente por los dirigentes de los partidos representados en el Congreso, gobernaciones y municipios. Entre estos últimos aún son minoría quienes reconocen su cuota parte de culpa en la más grande estafa politiquera de la historia patria. Por si todo fuese poco, ese auténtico salto en el vacío contó además con el respaldo del eterno “gran elector” de la politiquería nacional, Aldo Zucolillo, propietario y por ende director de “abc”, y el de otros influyentes medios de comunicación. Mención especial merece el silencio cómplice, institucionalmente hablando, de la iglesia católica del Paraguay.
“¡HABEMUS LUPUS LUGUS!”
Camino al 20 de abril de 2008, entre los que por décadas luchamos por una “poliarquía” paraguaya, fuimos muy pocos quienes no gritamos “¡Habemus Lupus (lobo o depredador) Lugus!”. Luis Manuel (“Luli”) Andrada tal vez haya sido el más tenaz, vehemente, claro y valiente en sus argumentos, entre quienes advertimos que, de triunfar entonces la ya de por sí inconstitucional candidatura de Lugo, sobre el Paraguay se cerniría una tempestad histórica nunca antes experimentada.
Pudo más el hambre insaciable de irresponsabilidad de tantos liderazgos politiqueros, obsesionados en llegar al vellocino de oro (el Palacio de López y su tesoro: nacional y binacionales), para desde allí empezar a tragar a como diera lugar. Supuestamente, la corrupción sistémica, con Lugo presidente, sería cosa del pasado, de las “seis o siete décadas previas”.
Desde su existencia celestial, Luli sigue ahora paso a paso los avatares de la realidad nacional, en la cual todo habrá de empeorar, mientras Lugo y su microscópica “izquierda” caviarnícola, a la que se suman los “libero-sociolistas (la ideología de todo para los camaradas, los socios) siglo XXI” y la ralea variopinta de los atomizados “chavo-bolivarianos”. Todos ellos pretenden suplir la orfandad popular con más y más organizaciones del tipo de las de los meros sellos de goma, los de la “participación y movilización” de las organizaciones “populares”, movidas con el combustible de los dineros robados por Hugo Chávez a su pueblo, a las administraciones de las binacionales y al tesoro público, siempre dispuestos los versallescos dueños actuales de las arcas del Estado, a saltar de las morcillas a los coquitos de oro.
SOBERBIA DERROTA Y GESTO HISTORICO
Este escribidor igualmente destaca el alentador comportamiento cívico de los vencidos en las urnas el “20 A”. Los colorados que ese día perdieron el gobierno (después del dictador Alfredo Stroessner nadie llegó al poder en el Paraguay) demostraron que son capaces de reconocer la legitimidad electoral incuestionable de sus adversarios. Por inconstitucional que haya sido la candidatura del entonces todavía prelado y heresiarca, “monseñor” Lugo, primó la sensatez política de respetar la legitimidad del sufragio soberano, por mal encaminado que haya estado.
Los colorados cumplieron en reconocer el triunfo de un íncubo (se denominaba así, en la variedad de malignos, a quienes tenían trato carnal con mujeres), disfrazado sucesivamente, y a lo largo de décadas, de seminarista, sacerdote, y obispo, practicante siempre de una doble y hasta triple vida tenebrosa de concupiscencia y lascivia en su carrera eclesiástica, la que ya hace mucho debió haber sido anatemizada. De Lugo y su equipo más cercano hoy se sospecha, y no sin fundamento, la complicidad e incluso el liderazgo en la formación de grupos que (¿ya entonces?) hoy son los narcoterroristas del autodenominado EPP. Estos tienen sicarios entrenados por las FARC, entre ellos maestros en explosivos formados a su vez por los terroristas del ETA, que tienen su santuario en la Venezuela chavista.
La soberbia del uno, la de Nicanor (el tendotá-i o jefecito, quien desde un ministerio y su vertiginoso ascenso en una ANR curuvicada, y que durante su ejercicio del Poder Ejecutivo, mágicamente dejó atrás la proverbial pobreza de periodista intrascendente en que sobrevivía, para convertirse en otro de los plutócratas de la industria sin chimenea que es la politiquería de la corrupción, inaugurada después de 1947), y la ambición ególatra-narcisista del otro, Castiglioni (el “empresario” acunado en contratos con el aparato de Estado, y versión criolla de las marmotas de los montes europeos, un mamífero roedor y, como pocos, afecto al sueño si los hay), hicieron que los colorados concurrieran a las elecciones, no solo divididos sino enfrentados, al punto de haber recurrido los “vanguardistas” (¿?) al arma más tradicional en la historia de las luchas politiqueras: la traición, aprovechada por Lupus-Lugus y sus acólitos locales, y jefes foráneos.
Mención aparte merece un gran gesto histórico que nunca fue apreciado como exigía su importancia, por “intelectuales orgánicos” minúsculos, como su líder Lugo, y por politiqueros de todo pelambre. En la noche del “20 A”, Blanca Ovelar, la impuesta candidata oficialista, impidió cualquier maniobra artera de sectores retardatarios del coloradismo, al haber reconocido la victoria del exultante triunfador Fernando Lugo, quien todavía calzaba las sandalias del pecador, no las del “pescador”, para él nada escandalosas y sí “proletarias”.
DE ZAPATITOS Y AQUELARRES PALACIEGOS
Meses después del “20 A”, Lugo empezaría a calzar finos zapatitos de charol o borceguíes y otras prendas de marca, propios de los “explotadores latifundistas”, a quienes odia, como todo “teólogo de la liberación”, esta una ideología de la opresión surgida en el siglo pasado al interior de un catolicismo desorientado, que ni siquiera intentaba evitar los abusos de clérigos pederastas sobre menores confiados a ellos, y que los utilizaban para satisfacer sus patologías en templos y escuelas.
El de sandalias orgiásticas por zapatitos charolados de aquelarres presidenciales, es uno de los “cambios” más visibles del sacrílego ex obispo, como el haber reconocido a ¡uno! de sus hijos, a raíz de la triple presión de las madres engañadas, de la opinión pública y de la prensa, y del consiguiente escándalo local y mundial. Su pornográfica vida privada la mantiene, con las alteraciones propias de una próstata más tozuda que él.
Otra “transformación” realizada por el actual desgobernante es que, a diferencia de décadas atrás, cuando abusaba de humildes adolescentes campesinas, hoy consigue el oropel de las formas siliconadas, que llenan cuanta deficiencia exista en la anatomía femenina, y en exceso, excepto las vacuidades craneanas. Estas “visitadoras”, lógicamente, cobran en dólares o euros el peso de siliconas, lencería, técnicas y demás instrumentos del placer mercenario. Estamos, entonces, ante otro “cambio”, en el rubro gastos reservados para las putas (¿tristes?) del “Excmo. Sr. Presidente y Comandante en Jefe de las FFAA de la Nación, Sr. D. Fernando Armindo Lugo Méndez”.
Otro cambio: los niños “en situación de calle”, los ancianos y enfermos indigentes, las madres abandonadas, los pobres del campo y la ciudad, los desempleados y subempleados, y los supervivientes de nuestros antepasados autóctonos (quienes iban a ser “los únicos privilegiados” de su gobierno, según el discurso inaugural de Lupus-Lugus, el 15 de agosto de 2008), de inmediato fueron olvidados por él y su gente. Total, si es por gente para vociferar contra el Congreso, allí están los narcos de San Pedro y alrededores, y las huestes de Ña Deló, quien también aporta lo suyo, después de haber sucumbido ante el sex-symbol de la chequera de la chequera de Miguel López Perito, quien de la edad del humilde fusca mau, sin solución de continuidad saltó a la lujuria de un 4X4 estatal (¡no importa si no hay suficientes ambulancias!) y otras perlas (lógicamente naturales, no cultivadas). ¡Caviarnícolas del mundo: unámonos!
TRAICION A LA PATRIA
Es interminable la columna del “debe” de este proyecto politiquero, supuestamente nacional pero manejado desde el 15 de agosto de 2008 por el totalitario Hugo Chávez, a través de su mano derecha, el narcotraficante y también extremista Medio-Evo Morales, ejemplos ambos de la psicopatología politiquera regional. Para no extendernos más, a continuación apenas son mencionados algunos aspectos resaltantes de todas las traiciones que Lugo, el obispo que mancilló sus votos sagrados, con la complicidad de sus seguidores politiqueros, perpetra a diario:
• el régimen autoritario del general Alfredo Stroessner (1954-1989) fue el primero en recurrir a la corrupción sistémica, o estado de corrupción, en la historia nacional. Desde 1989, en adelante, lo único que en realidad se democratizó fue esa corrupción. Pero a partir de Lugo se volvió de nuevo excluyente y exclusiva para los miembros de sus entornos. Y con un agravante que no existió bajo la dictadura de Stroessner: desde el 15 de agosto de 2008 el Paraguay de Lugo está inundado de dinero “chavista”, para desarmarnos, para envilecernos todavía más, para convertirnos apenas en una variable de ajuste en las locuras geopolíticas del caso de camisa de fuerza de Caracas;
• los traidores a la patria en el presente (listado incompleto) son Lugo; Luis Bareiro Spaini, converso al chavismo desde 2008 y recio “defensor” desarmado de la soberanía nacional; el “paradigmático” canciller Héctor Lacognata, ex infiltrado de los caviarnícolas en el Partido Patria Querida (PPQ) y con vínculos que hunden raíces en los orígenes del EPP; los “liberales” luguistas, descendientes directos de los “liberales” stroessneristas; el censurador de periodistas Augusto dos Santos; y todos aquellos quienes, por dinero y / o ideología, profesionales, técnicos (funcionarios o no), y simples trabajadores, militares y policías, y hombres y mujeres; y laicos, sacerdotes u obispos católicos o de otras confesiones, ayudan a minimizar el peligro bélico del altiplano, que ya está en el borde mismo del Chaco paraguayo, y que no es de naturaleza estrictamente boliviana sino un peligro con la marca Chávez-Morales; y
• los traidores a la patria son también los cómplices de los narcoterroristas de un supuesto EPP, quienes ahora desde el poder, y pretextando la recuperación con vida de Fidel Zavala, les permitieron a los criminales cobrar el rescate, entregar sin inconveniente alguno a la víctima y además llevar a cabo un repliegue más que ordenado, pues nunca fueron perseguidos. Sobresalen aquí: Lugo (con los Ledesma, Benítez, Carrillo, Pereira, López Perito, etc.); el ministro del Interior Rafael Filizzola y toda su troupe; el comandante de la PN, comisario general Visitación Giménez y los comandantes sometidos a las órdenes “de arriba”, sin importar que estas sean o no constitucionales; y un largo etc. de Bordas, Soares, Martínez, Llanos, Alegres y muchos otros pachangueros del oficialismo.
CHAVEZ, MEDIOEVO Y LUPUS-LUGO: ADVERTIDOS
En una situación como esta urge que el liderazgo democrático de la Patria amenazada adopte decisiones en materia de defensa nacional, para evitar que el Paraguay sucumba maniatado por sus enemigos, y también se corte la continuidad del proceso de apertura política de 1989, que pese a tantas lacras y limitaciones al menos no pretende conducirnos a un régimen totalitario y siempre tiene abierta la posibilidad de que podamos construir un verdadero Estado de Derecho democrático.
En una situación como la actual, estando siempre inexistente un Poder Judicial capaz de “decir la Justicia”, cumpliendo los preceptos de la Carta Magna, y con un pueblo mayoritariamente hambreado, y, además, dividido, entre una minoría poderosa de “bolivarianos” traidores al Paraguay, y la mayoría de compatriotas en etapa previa a persecuciones inenarrables, ¿cómo vamos a “renegociar Itaipú”?
El proyecto de Lugo y sus cómplices es el de la destrucción del Paraguay bajo la forma de su subordinación total al “socialismo siglo XXI”. Y si los líderes democráticos y democratizantes del parlamento no son capaces de encabezar y dirigir la defensa nacional del Paraguay y de su precario experimento de apertura política, nosotros, el pueblo, lo vamos a hacer. En cumplimiento de lo que estatuye la Constitución Nacional. Están advertidos Chávez, Morales y Lugo. En ese orden, de la cabeza hacia el cabo cierra fila.
(Observación: para el bien de la humanidad, el tal José Luis Simón en fecha 7 de mayo ha abandonado la huelga de hambre luego de reunirse con algunos diputados nacionales quienes le brindaron toda la seguridad de que su "preocupación" será atendida.)
brutus..no consigo leer bien lo que esta en colorado..me hace titilar la vista..
ResponderEliminarJA BRUTUS.....este Simon FUE ES Y SERA un perfdecto idiota...ya como director de Radio UNO mostro lo patetico que es...hasta Victor Benitez le puetaba. Nambrena Brutus, muchp privilegio para Simon es estar en tu blog
ResponderEliminarFUERZA BRUTUS Y AGUANTE LIBERTAD HOY ESTA NOCHE
ResponderEliminarlo tuyo cavernicola per secula seculorum ....siempre sera la poesia filosofica ahhh y la cerveza
ResponderEliminarsiempre me fue dificil entender a J.L. Simon, ahora me convenci, q NO VALE LA PENA tratar de entenderlo. Caviarnicolas salutaciones !
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